16/4/07

Okito: inventor de la magia no hablada

En este artículo hablabamos de Fu-Manchú, todo un artísta en la magia de escenario y maestro de grandes magos de siglo pasado. Y como ya decía en él, aprendió con su padre que, a la postre, sería uno de los constructores de aparatos mágicos más célebres de la historia...

Theo Bamberg nació en Holanda en el año 1.875 y su afición por la magia la llevaba en la sangre. Con tan sólo 11 años actuó, como ayudante de su padre, en el cumpleaños de la hija del rey William III de Holanda, y con 16 aprendió a realizar sombras chinescas. Sin embargo, fue dos años más tarde cuando tendría un accidente que cambiaría su vida y su peculiar estilo para realizar magia...

Mientras patibana por el hielo, la capa helada del lago cedió y cayó dejándole sordo de por vida. Entonces tuvo la genial idea de realizar magia sin hablar, algo que no se había hecho hasta aquel entonces. Como excusa para no tener que hablar en el escenario adptó el papel de mago japonés: fue cuando nació Okito. Él mismo dijo en su autobiografía que "okito" en japonés significa "mago o el que hace ilusiones", sin embargo hay versiones que no opinan lo mismo... ¿Qué opinaban otros? Pues sencillamente que "Okito" era en realidad el anagrama de "Tokio"...
Cuando tenía 20 años, comienza a presentar su acto oriental, acompañado en un principio por un comediante (Polising) y siguiendo después en solitario. A pesar de conocer diversos idiomas, sigue con su actuación muda...

En el año 1.900 mientras actuaba en París, conoce a Howard Thruston (puedes ver aquí quien era) y se convierten en buenos amigos. Después de París, realiza una gira europea actuando por Bélgica, Inglaterra, España, Italia, Noruega... Y posteriormente se embarca junto con su padre para realizar una gira por Java, India, China, Sumatra, Guinea, etc... Finalmente, en 1.908 acaba en Estados Unidos donde Thruston le contrata como director escénico y constructor de grandes ilusiones, realizando también su actuación de sombras chinescas...

En el año 1.919, Okito consigue de nuevo realizar su actuación oriental llevándola hasta Sudamérica, Inglaterra, África, India, Egipto y China. Se retira definitivamente de los escenarios en 1.932 a su tierra natal pero tuvo que emigrar a Sudamérica con sus hijos con la llegada de la Segunda Guerra Mundial...

Tras una intensísima vida dedicada a la magia, Okito fallece en el año 1.963...

Lo que más me gustó de la vida de Okito fue cómo convirtió una adversidad (su sordera) en toda una creación: magia no hablada... Creo que debió de ser en sus tiempos un verdadero mago creativo y os puedo decir que los magos de nuestros días siguen empleando algunos de sus inventos... ¿No os parece sensacinal?...

12 comentarios:

Tony dijo...

¿Por qué creeis vosotros que se pudo el apodo de "Okito"?...

Un abrazo...

Iñaqui dijo...

¡¡Otro más que tira por lo oriental!! Y ya van nosecuantos...

Respecto al nombre, pues ni idea. Es un nombre japonés, ¿no? (Si hubiera sido español se habría llamado Nikito Nipongo ;)

También se parece a Kioto o Tokio, pero en inglés (o internacionalmente) se suelen escribir con Y.

magú dijo...

Jejejeje, cómo le gustaba a muchos hacerse pasar por orientales... era una moda?? daba prestigio?? En cualquier caso les daba un aire misterioso y eso siempre llama mucho la atención.
Lo del nombre lo he dejado en tu correo, Tony. Un beso!

Tony dijo...

Iñaqui, es cierto que me tendré que poner a contarlos, jejeje... En cuanto al nombre... ¿¿dime que ya sabías la respuesta?? ¿¿o dime que has encontrado la solución en el propio texto?? Si no es así: ¡¡¡olé por tu coco!!...

Magú, yo creo que como todo sería una moda y, en el caso de Fu-Manchú, imagino que se lo pasaría su padre... Creo que la cultura oriental siempre nos atrae a los occidentales... Y sí, tú también has acertado pero de la forma en la que estaba prevista, jejeje...

Besos y abrazos.

La Escapista dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Tony. Este hombre tuvo que tener una vocación enorme para poder seguir haciendo magia a pesar de su discapacidad. Supongo que le sirvió para "diferenciarse" de los demás, si es que se le puede sacar algún beneficio a quedarse sordo. Desde luego, no dejan de sorprenderme las historias que hay detrás de cada mago, realmente vidas muy originales.

Un besooo!

Tony dijo...

Pues sí Escapista, creo que le serviría para diferenciarse porque de otro modo quizás hubiese seguido la tendencia a realizar magia más clásica, como su padre...

Un beso...

Iñaqui dijo...

¡¡¿¿??!!
Pero si no te he dado respuesta!! Las cosas que se mo ocurrían las he rebatido con contra-argumentos...
Ya me dirás con cuál es la que he acertado.

Tony dijo...

Iñaqui,sí has dado la respuesta puesto que una de esas cosas que se te han ocurrido son las correctas... No tienes más que ver la solución en el propio texto...

Un abrazo y ¡¡enhorabuena!!...

Iñaqui dijo...

Mierda, esta vez he picado.

Tony dijo...

Iñaqui, no has picado: en realidad tú has sacado la solución dándole al "coco"... Yo no podría haberlo adivinado...

Un abrazo.

Mago dijo...

Okito, realmente debio ser un genio, su hijo tenía gran respeto y admiración por él. Hay un libro que habla sobre el y Fumanchu. Debe ser excelente.
Saludos
Mago LEINAD

Jose dijo...

Según cuenta en sus memorias David Bamberg (Fu-Manchú), hijo de Okito, el nombre se lo puso ordenando las sílabas de Tokio al revés. Podéis comprobarlo en la página 9 de "Illusion Show - A Life in Magic".

Koke